
Ella saltaba la luz violeta
Revoloteando por los costados
De este amor improvisto
Y yo, espantado,
Mientras la desvisto,
Ella me besa,
Me toma por sorpresa,
Y me destroza con su Poesía
Rebelde. Tan Rebelde.
Ella mueve sus cabezas
Para darme el gran “no”
Y yo cierro los ojos
Como cierra el ruiseñor
Con pereza
Su canto,
Como se cierran mis llantos
No con la Muerte
Sino con su Duelo,
Y recojo,
Del suelo,
Un pequeñísimo corazón esquivo y
Rebelde. Tan Rebelde.
Ella está por allá
Buscando, perdida,
Mi inspiración con un mapa.
Ella tiene sus problemas colosales,
Me dijo a veces que se golpeaba la cabeza
Contra el Amor, pero el tiempo ha pasado:
Ella me ha dicho que se ha casado
Y yo, con mi melodía de falsa entereza
Le he dicho: “Haz volver mis males,
Sirena, labios, aleta,
Escapa, escapa, escapa,
Y que un tifón de perlas te siga,
Para apagar el volcán de esta pasión encarnada,
Para que, libre de reglas,
Poesía, me digas,
De nuevo: “Te quiero, pero no estoy enamorada”.
Escapa, escapa, escapa,
Rebelde. Tan Rebelde
Como la luz violeta.
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